Cómo trabajamos una propiedad en Miami
Cada sesión empieza con una conversación corta sobre el comprador al que apunta la propiedad. No es lo mismo un penthouse en Brickell dirigido a un inversionista internacional que una casa familiar en Coconut Grove. Esa definición determina el orden de las tomas, la hora de llegada y cuánto peso damos al exterior, a la vista o al detalle de acabados.
En interiores trabajamos con exposiciones múltiples y luz de flash controlada para mantener la ventana visible y el color real de la madera, la piedra y el textil. En Miami la luz cambia rápido y el reflejo del agua altera la temperatura de color a lo largo del día, así que ajustamos balance de blancos por ambiente y no por sesión completa.
El material se entrega listo para MLS, con versiones adicionales para redes sociales, sitio web de la propiedad y presentaciones impresas. La entrega estándar es de 24 a 48 horas y ofrecemos entrega el mismo día cuando el listado tiene una fecha de publicación fija.
Zonas que cubrimos
Trabajamos en Brickell, Downtown, Edgewater, Wynwood, el Design District, Coconut Grove, Coral Gables, Key Biscayne y las zonas residenciales del norte del condado. También cubrimos Miami Beach, Sunny Isles, Aventura, Fort Lauderdale, Boca Raton, Palm Beach y los Cayos.
Conocer el edificio ahorra tiempo. En torres con acceso controlado coordinamos con administración el permiso de amenidades y de azotea antes del día de la sesión, porque en muchos condominios de Brickell y Edgewater ese trámite toma más que la producción misma.
Vuelo con drone y regulación
Las tomas aéreas se realizan con piloto certificado bajo la Parte 107 de la FAA. Buena parte de Miami está dentro de espacio aéreo controlado por la proximidad del aeropuerto internacional, por lo que solicitamos autorización previa cuando corresponde y planificamos la altura de vuelo según la zona.
El objetivo del aéreo no es la postal. Es mostrar la relación de la propiedad con el agua, con el skyline, con la vía de acceso y con el terreno, que es exactamente la información que un comprador remoto no puede deducir de una foto interior.